Que no te duela la boca no significa que esté sana


Hay un aspecto muy práctico en lo que a salud se refiere que
a todos interesa, es el de cuidar la boca. Y no solo me refiero a los dientes sino a todos los órganos relacionados: encías, paladar, lengua, etc.





Según un estudio realizado el año pasado sobre salud
bucodental los españoles tenemos la percepción de que nuestra boca esta más
saludable de lo que en realidad es, y por ello la salud oral sigue siendo una
asignatura pendiente para muchos.










 “La sonrisa, una verdadera fuerza vital, la
única capaz de mover lo inconmovible”
 ¿cómo no cuidarla?. 


Pues ¡vamos a ello!





Todos queremos lucir unos dientes sanos, pero hay otras
zonas menos visibles que pueden alojar problemas de salud y de ello quiero informarte hoy.





Es sorprendente como la boca puede ser un “chivato” que
advierte de que alguna cosa en el organismo no está funcionando bien, por
ejemplo:





  • Cuando sientes dolor en los dientes
    superiores
    podrías padecer sinusitis. Este problema hace que se
    inflamen las cavidades de las fosas nasales y el dolor puede referirse
    hacia los dientes de arriba. También se perciben mas síntomas como
    congestión nasal, dolor de cabeza o fiebre. 



  • Si tienes mal aliento por  sequedad de boca se puede recuperar el buen olor tomando cítricos que
    estimulan la producción de saliva y también hojas de menta o infusiones de regaliz
    y menta poleo. 



  • Si el aliento te huele diferente y es afrutado, puede esconder una diabetes tipo 2. Una concentración alta de glucosa en sangre facilita  que las bacterias proliferen en la boca. También puede provocar ardores en la lengua, sequedad, infecciones, etc. El mal aliento puede indicar que fallan los riñones (olor a amoniaco), el hígado o los intestinos.



  • Si en tu boca descubres llagas que
    no cicatrizan consulta con tu médico. Las llagas pueden salir también por
    déficits nutricionales, alteraciones gástricas, herpes, etc.



  •  ¿Te sangran las
    encías de forma habitual? 
    Si el sangrado no desaparece puede advertir de alguna
    enfermedad. El sangrado de encías también es habitual en la menopausia, o como
    efecto de la toma de aspirinas. En estos casos cuando no hay una enfermedad
    que lo cause, cepilla la dentadura con un suave masaje y enjuaga la boca con agua y
    bicarbonato para desinfectar. Después haz enjuagues de agua con una pizca de
    sal.



  • Si tienes molestias en la parte inferior de los dientes o la mandíbula te puede estar avisando de un ataque al corazón. También es habitual sentir fatiga, falta de aire, ardor de estómago o presión en el pecho. Lo mas habitual es que el dolor de la mandíbula se deba a la tensión muscular en la zona que aprietas los dientes por la noche. Para eliminar tensiones inspira  una bocanada de aire y llega tus carrillos. Suéltalo poco a poco por la boca. 



Si sospechas que una enfermedad oculta puede estar “atacando” tu boca, acude a tu médico para poder frenarla a tiempo. Muchas personas revisan periódicamente
su boca en el dentista, menos son los que están atentos a como los hábitos de vida pueden estar contribuyendo a estropearla.





En un próximo post me quiero centrar en los dientes. Os daré unas claves muy interesantes sobre
hábitos alimenticios que pueden estar oscureciendo tu esmalte sin saberlo. Es una característica que afea la sonrisa pero que se puede prevenir ¿te interesa?. ¡Permanece atento!.





¿Eres de los que cuidas tus dientes o esperas hasta que un flemón te hace correr a urgencias? ¿Qué hábitos de vida crees que están
afectando tu salud bucal?





Si deseáis más información podéis suscribiros a mi blog o
enviarme la consulta que deseéis a través del apartado comentarios.




Mientras tanto, ¡¡no dejes de practicar tu sonrisa!! :-))










Fuentes consultadas:
Saber vivir;  Sociedad Española de
Periodoncia 

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