El problema de ser un impulsivo emocional y como cambiar


Este fin de
semana presencié la pelea de dos hermanos. Es curioso como se puede estar
dialogando en un encuentro amistoso y, con un simple comentario sobre el
pasado, se puede
  activar ese resorte
emocional que conduce de la paz a la guerra en
 cuestión de segundos.




Pasados los momentos de tensión una de las partes me
comentó a solas que no le merecía la pena terminar discutiendo con su
hermano y que, si hubiese podido controlar sus emociones, no se sentiría avergonzado  por su reacción y cada uno seguiría viviendo su vida sin entrar en peleas
absurdas.





Pero ¿Se puede gestionar la impulsividad y liberarnos de la tiranía de nuestras emociones?






Una de las prácticas
que te propongo ensayar es la visualización disociada. Sepárate mentalmente de
ti mismo de manera que puedas revivir la misma situación de nuevo, como
rebobinando para verte en una pantalla de cine y repetir la escena desligado de
esa carga emocional.





Puedes comenzar haciéndote estas preguntas:      


  • ¿Qué sensaciones corporales me
    avisan de que se está encendiendo en mi una emoción determinada?

  • ¿Cómo cambia mi respiración,
    como se contraen mis músculos faciales, que sensaciones hay

  • ¿Cómo visualizo esa escena? ¿Como es la luz, como es mi disposición corporal en ese lugar

  • ¿Que gesto o imagen en particular viene a mi mente, que palabras escucho sobre mi?     











Haz la prueba toma una respiración profunda y vuelve a conectar mentalmente con la situación pero ahora observándote de nuevo de la manera  en que desearías haberte comportado. Toma conciencia de tu postura cuando estás en control, tu tono de voz, como es tu gesto, tu respiración y tu ritmo al hablar.




  ·         ¿Cómo se ha modificado la escena de ti mismo en tu mente? 

  ·         ¿Puedes observarte respirando con sosiego, dialogando sin tensión, sintiendo como tu cuerpo te acompaña?

·           ¿Que intención positiva tienes ahora y puedes hacer llegar a la otra persona al respirar con sosiego, dialogando sin tensión, sintiendo como tu cuerpo te acompaña?    

      

Identifica seguidamente ese rasgo negativo que se dispara en tu carácter y define cual sería su opuesto. Si por ejemplo te
alteras con facilidad ante desacuerdos o discusiones con la gente, el opuesto a tu
irritabilidad sería la paciencia. 





Rebobina tu
experiencia en este mismo incidente en el que perdiste la paciencia y visualiza tu propia imagen siendo una
 persona paciente.  Repite esta visión
cada mañana o antes de dormir. 



Poco a poco tu impulso de
irritabilidad se irá debilitando y la paciencia se convertirá en tu respuesta
emocional hacia el enfado.









Puedes
utilizar  este mismo método para desarrollar
otras emociones como la amabilidad, la serenidad o la valentía.





No pienses
que los fallos son siempre perjudiciales. Un niño pequeño cae miles de veces
antes de aprender a caminar, pero no abandona hasta que consigue su objetivo.




La mente es muy líder  pero en ocasiones necesita recibir órdenes muy claras a través de evocaciones, imágenes y ordenes auditivas. Estas nuevas pautas o programas incorporados por uno mismo, podrán inducir respuestas mas saludables, que se consolidarán y te ayudarán a ser una persona mas serena y feliz.





¿Desearías dominar tu mecánica emocional? ¿desearías entender tus problemas emocionales, dejar las luchas infructuosas y potenciar tu salud?





 Acude a la charla de Ecocentro
este miércoles 20 de noviembre o ven al taller que celebraremos el próximo 30 de noviembre.
Podrás descubrir por que te dominan ciertas emociones negativas como hacer que
dejen de sabotear tu salud y tu felicidad.

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