Permiso para estar triste
La tristeza sostenida, la incapacidad para hacer planes, tener ilusiones y el quererse más bien poco, la irritabilidad y/o agresividad etc. pueden derivar en un desequilibrio emocional que puede desencadenar síntomas de depresión. Algo muy importante para no quedarse atrapado en este círculo vicioso es, en primer lugar, tomar conciencia de nuestro estado sin buscar una justificación o etiquetarnos: “tengo depresión”, “tengo estrés”, etc Cuando estamos pasando por episodios profundos de tristeza tendemos a pensar que hay “algo roto” que necesita ser “repararado” en nosotros, más que admitir esos síntomas como información valiosa que puede advertirnos de la necesidad de hacer algún cambio o darnos tiempo para recuperarnos de un episodio doloroso. Personalmente, cuando me siento presa del desánimo me gusta dar un largo paseo en soledad y dejar fluir mis sentimientos, sin culpabilizarme por ellos, liberarme de mi tristeza sin intentar comprenderla . En este proceso, es cuando pueden c...